Diseño, creación y evolución de la Maestría en Innovación en Sistemas Energéticos (MISE)
La creación de un programa virtual de posgrado es un proyecto de gran envergadura que implica diseño de experiencias de aprendizaje acordes con la modalidad y el público, alistamiento tecnológico, formación docente y creación de recursos educativos. Todo esto orientado a desarrollar las promesas de un perfil de egreso que impacte en sus contextos profesionales. Pero en DIDACTA no medimos su éxito tan solo por su puesta en marcha, sino más bien por su capacidad de evolucionar.
Recientemente, el equipo de acompañamiento de DIDACTA participó en un hito clave: el cierre de los dos primeros cursos de la Maestría en Innovación en Sistemas Energéticos (MISE). Para celebrar y aprender de estas primeras experiencias, la coordinación del programa organizó un espacio de articulación entre la coordinación, los profesores que lideraron los cursos terminados, quienes diseñarán los siguientes y nuestro equipo.
Durante la jornada, escuchamos la experiencia de los docentes y presentamos los resultados de percepción de los estudiantes como insumo central para el diálogo que nos permitiera recoger lo aprendido de la experiencia. Asimismo, se abrió un espacio para conversar sobre las inquietudes de los profesores que se encuentran diseñando los siguientes cursos que tomarán los estudiantes, asegurando una transición fluida para ellos en el proceso.
Un modelo de mejora continua
Al sentarnos con los docentes para explorar lo vivido en los primeros cursos, cerramos la brecha entre lo planeado y la experiencia real. Este intercambio permite compartir aprendizajes entre colegas e identificar oportunidades de mejora, fortaleciendo la coherencia del programa en su conjunto.
El acompañamiento de DIDACTA a la Maestría se soporta en un trabajo interdisciplinar. A la solidez disciplinar de los profesores en sistemas energéticos, sumamos nuestra experiencia en dimensiones curriculares, pedagógicas, tecnológicas y de producción. Esta integración permite diseñar experiencias que no solo transmiten conocimiento, sino que orientan el desarrollo del perfil profesional del estudiante.
Detrás de cada curso existe un proceso intencionado que ocurre fuera de la vista del público, pero que es determinante para la formación: definición de rutas de aprendizaje y resultados claros; construcción de aulas virtuales y recursos educativos; preparación de los profesores para la mediación en la virtualidad.
Así, la MISE se consolida como una propuesta dinámica donde cada ciclo académico alimenta al siguiente. El seguimiento cercano y la reflexión colectiva son claves para sostener altos estándares de calidad en la educación virtual.
Construyendo estándares de excelencia
Lo que hoy celebramos —el avance de una cohorte— es evidencia de una apuesta institucional por diseñar y mejorar continuamente la oferta de posgrados no presenciales. La percepción positiva de los estudiantes es un indicador alentador, pero entendemos que la excelencia es un proceso en construcción constante.
Este hito reafirma la misión de DIDACTA: ser el aliado estratégico de las facultades para asegurar que cada programa nazca con una base sólida y crezca bajo una cultura de mejora permanente.