¿Qué significa apropiarnos de la IAGen en la Universidad?
Apropiarse de la IAGen implica desarrollar el conocimiento y el criterio para decidir qué lugar darle —o no darle— en nuestra práctica. Para un profesor implica hacerse cargo de decisiones concretas: ¿en qué actividades la IAGen puede contribuir al aprendizaje de los estudiantes?, ¿en cuáles es importante que piensen y trabajen sin ella?, ¿cómo evaluar lo que realmente aprendieron? La reflexión se extiende también a la preparación de materiales, la retroalimentación y la investigación, donde aparecen otras preguntas y decisiones sobre el uso de estas tecnologías.
No hay una única respuesta ni un mismo recorrido para todos. La relación con la IAGen adquiere sentido según la disciplina, el curso, los estudiantes y el propósito formativo. Por eso, la estrategia de apropiación parte de cada profesor: reconocer dónde está, decidir qué necesita fortalecer y elegir cómo avanzar. La Universidad pone a su disposición oportunidades y acompañamiento para hacerlo.
Un marco que se convierte en oportunidades para avanzar
La Universidad ha definido un marco de apropiación de la IAGen que identifica los conocimientos y criterios que queremos fortalecer en nuestra comunidad. Para los profesores incluye preguntas relacionadas con la enseñanza, el aprendizaje, la evaluación, la investigación, la ética, el pensamiento crítico, así como con la comprensión de estas tecnologías y su aplicación.
La estrategia convierte este marco en oportunidades concretas para que cada profesor construya un recorrido de acuerdo con sus necesidades, preguntas e intereses.
Empiece por reconocer dónde está
Cada profesor tiene experiencias, conocimientos, preguntas e intereses distintos frente a la IAGen. Por eso, la estrategia comienza con un autodiagnóstico construido a partir de las dimensiones del marco de apropiación. Es una invitación a seguir cuestionando las posibilidades, limitaciones y riesgos del uso de la IAGen, pero también a cuestionarnos sobre la manera en que nos hemos relacionado con ella. Preguntarnos ¿qué comprendo?, ¿qué criterios tengo para decidir cuándo y para qué integrar la IAGen en los procesos formativos?, ¿qué preguntas tengo hoy?, ¿qué quisiera fortalecer? permite reconocer fortalezas y precisar aspectos que vale la pena desarrollar.
Este autodiagnóstico propone detenerse para reconocer la posición que cada profesor ha construido hasta hoy frente a la IAGen. No es una evaluación de desempeño ni pretende medir cuánto utiliza esta tecnología; busca poner en perspectiva los conocimientos, criterios, preguntas y experiencias que ya ha construido e identificar aquello que quisiera seguir desarrollando.
En esta primera etapa, el autodiagnóstico se concentra en la dimensión Criterio pedagógico ante la IAGen. Las demás se habilitarán progresivamente. Así, cada profesor podrá ampliar paulatinamente su reflexión sobre distintos aspectos de su relación con la IAGen.
A partir de sus resultados, cada profesor decide qué quiere priorizar. Puede descubrir, por ejemplo, que tiene criterios claros para valorar las respuestas de la IAGen, pero quiere revisar sus implicaciones para la evaluación de su curso. El resultado no establece un nivel que deba alcanzar; le ofrece un punto de partida para tomar decisiones sobre cómo avanzar en su propio proceso.
Después del autodiagnóstico, usted decide cómo avanzar
Según lo que reconozca y quiera desarrollar, puede elegir y combinar distintas oportunidades:
- Fortalezca. Si identifica algo que quiere comprender mejor, encuentre oportunidades para ampliar sus conocimientos, contrastar perspectivas y construir criterios sobre la IAGen. Dispone de recursos breves y de libre acceso, así como de propuestas de inspiración y reflexión que puede consultar de acuerdo con sus intereses y a su propio ritmo.
- Aplique. Si tiene una pregunta concreta sobre su curso, llévela a la práctica. En espacios de diseño y experimentación puede crear o revisar una actividad, un recurso o una evaluación; probar una alternativa de manera responsable; observar qué ocurre con sus estudiantes y analizar los resultados. DIDACTA puede acompañarlo pedagógica y tecnológicamente durante este proceso.
- Comparta. Si tiene una experiencia de la que otros pueden aprender, póngala en conversación con sus colegas. Compartir las decisiones tomadas, los resultados observados, las dificultades y los aprendizajes —incluidos los intentos que no funcionaron como esperaba— contribuye a construir una comprensión colectiva sobre las posibilidades y los desafíos de la IAGen en la Universidad.
Cada profesor puede construir su recorrido de acuerdo con sus necesidades, preguntas e intereses, y combinar las distintas posibilidades de la manera que tenga más sentido para su práctica. Avanzar no significa necesariamente usar más IAGen: puede significar comprenderla mejor, establecer límites para su uso, rediseñar una actividad, decidir no utilizarla en determinado momento o experimentar con ella cuando aporta valor al aprendizaje.
Su recorrido empieza aquí
Realice el autodiagnóstico para reconocer su posición actual frente a la IAGen y las preguntas que hoy son importantes para usted. A partir de allí, decida qué quiere fortalecer, qué quisiera llevar a la práctica o qué experiencia puede compartir.
Usted define su recorrido. DIDACTA pone a su disposición recursos, espacios y acompañamiento para que siga avanzando con conocimiento, criterio y propósito.
Escrito por Luz Adriana Osorio Gómez, Directora de DIDACTA, y Natalia Parra Estrada, Asesora pedagógica.